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jueves, 20 de noviembre de 2014

Pecadores

Inconstante,
Inconsciente,
Inconcebible,
Inconclusa.

Impertinente,
Impredecible,
Impenitente,

Insegura.

Eres sombra,
Eres llama,
Eres rayo,
Eres trampa.

Eres tú.
Y esa es la gracia:
Eres yo.

Has mordido la manzana.

Soy la piel que te pellizcas,
Que te tocas
Y acaricias.

Soy tu sueño
Soy tu culpa.

Soy tu grito,
Lo prohibido,
Pornográfico
Y no escrito.

Quien se fuma,
Quien se bebe
Los deseos de tu alma.

Fuiste atenta,
Fuiste sol,
Fuiste luz
Y fuiste agua.

Fuiste aquello

Que olvidaste,
Que perdimos.

Somos fuego,
Macho y hembra
De camino.

En lo inmoral
Y en lo inmortal.

En lo fatal
De estos latidos.

Y qué más da
Si nos caemos.

En los siete,
En los nueve,
En pecados
Y eternidades.

Condenándonos

Culpables
De vivir sin un destino.

jueves, 24 de julio de 2014

Mientras tanto, el Apocalipsis

Hoy tengo, 
clandestinamente,
La alegría emergiendo 
desde un rincón oscuro.

La fuerza que,
necesariamente,
han debido darme los ángeles.

Hoy  puedo arañarme
Sin miedo a la sangre
y sobrevivir.

Sí.

Sobrevivir en este mundo.

He tenido una revelación.

Un sueño homoerótico
Donde dos seres alados
Entre cánticos, 
me han elevado
Hacia el cielo.

Y allí, otro ser magnífico,
En una nube blanca,
Me ha susurrado:

"En verdad, 
En verdad os digo
Que sólo los inútiles,
Los cerdos y los maricones
Heredaremos la Tierra. 

No los hombres.

Los hombres estarán ahí fuera,
Alegremente,
Asesinándose entre ellos.

Jugando a ser héroes."

Por tanto, venid.

Venid mujeres,
a mí,
en este presente apocalíptico.

Que yo os haré yonquis.

Drogodependientes
De la paz y el sexo.

Y beberemos champagne
y cantaremos canciones.

Sí.

Y enterraremos por fin
todas esas medallas
mientras follamos
sobre todos esos cadáveres.

lunes, 21 de julio de 2014

Sexo, drogas, mentiras, Romeo y Julieta

Si me encuentras por ahí,
en una de esas noches,
mágicas y locas
cuídate.

Cuídate de mí.

Te incitaré a un trago
y a otro trago
y nos contaremos
cómo no hacer el amor
mientras se besan nuestras parejas.

Nos beberemos nuestras almas
Bourbon arriba,
Bourbon abajo.

Y, desinhibidos completamente,
Iremos corriendo al baño
para esnifarnos el dolor
y el calor a partes iguales.

Entre lágrimas y sonrisas.

Allí me desnudarás,
te desnudaré.
Y nos quitaremos,
instintivamente,
todos nuestros miedos
en un sesenta y nueve único.

Lamiéndonos las heridas.

Nos tendrá que sacar
el sol a porrazos
y, brazos en alto,
saldremos,
al amanecer,
sin más mentiras
que con las que entramos.

Como tantas y tantas veces.

Así que ya sabes.
Si me encuentras por ahí,
en una de esas noches
mágicas y locas,
no me hagas mucho caso.

Sólo llévame hasta tu cama
y cómeme el corazón
antes de asesinar
a  Benedetti, Neruda,
Bécquer y Shakespeare.

A Romeo y Julieta
Mientras follamos. 

sábado, 19 de julio de 2014

Puto insomnio

Las palabras me persiguen,
no me dejan dormir.

Escucho, con los ojos cerrados,
como aletean
y terminan posándose,
con su negra caligrafía
graznando sobre mi ventana.

Llamando.
Llamándome.

Y no puedo.
No quiero.
Cierro los ojos
Pero es imposible.

Por Dios que no puedo dormir.

Doy mil vueltas en la cama,
y ya no sé como ponerme.

Miro la hora
y el tic tac del reloj
me grita en la cara
que son las ocho menos cuarto
de un domingo de verano.

Capullo.
Ignorante
Siervo,
esclavo,
payaso.

Venga,
levántate
y haznos reír,
me dicen.

Queremos tu poesía cruda.
¡¡Vamos!!,
me chillan.

Y no quiero.

Me encantaría estar durmiendo
a pierna suelta.
Como todos vosotros
a estas horas.

Eso sería lo lógico.

Pero por Dios que no puedo.

Me levanto,
y doy vueltas por toda la casa,
perdido.

Perdido en un cubículo
de apenas 60 metros.

Sesenta metros que van
reduciendo sus paredes
en torno a mí.

Estrechándose
lentamente.
Emparedándome vivo.

50, 40, 30...
Es la cuenta
atrás hacia la locura.

Y no.
Esto no es ningún juego.

No estoy aquí,
para haceros gracia
a unos cuantos.

Si pensáis que estoy bromeando,
por favor,
dejadlo aquí mismo
y no sigáis leyendo.

"La soledad es el premio",
"No lo intentes",
advertía Bukowski.

 Por eso estoy temblando.

Mi  pulso se va acelerando
mientras que en mi mente
van revoloteando
infinidad de palabras
a la velocidad del rayo.

Gritan y baten sus alas
esperando un trozo de carne,
unas gotas de sangre.

Y, por más que lo niegue,
lo necesito.

Sí.
Cada célula,
cada poro de mi piel
necesita, al menos,
un par de buenas caladas.

Porque esta es una puta droga
que me acabará matando.

Fumar y escupir,
por ejemplo:
"Si buscas un poema
de amor,
olvídalo,
este no es tu sitio.
Los mejores versos
son aquellos que no se escriben.
Se dicen al oído
mientras te cojo fuertemente
del pelo
y cabalgamos desnudos
sin importarnos la vida y la muerte.
Así,
Así.
Más deprisa, 
más deprisa,
más deprisa. 
Venga.
Solos los dos
o los tres
sin rutinas que nos reclamen
y nos crucifiquen
 a un sofá
O a unos hijos.
Sólo queremos llegar al orgasmo.

La rima más libre..."

¡¡¡Ja,ja,ja,ja!!!,
escucho.

Y esas risas que me interrumpen
son las de los mismos fantasmas
que noto detrás de mí.

Los viejos y grandes escritores
que me acompañan
en cada letra,
en cada palabra desesperada,
en cada lágrima.

"Lo has vuelto a hacer",
Escucho como me dicen.

Y yo, les miro con odio.

Necesito una pastilla
para poder volver a dormir.

Los cuervos se han ido
y ha entrado el día.
Me duele la espalda,
el alma,
la poesía.