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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Grandes perdedores de la historia reciente

Dos semanas cayendo en picado.

Sin Dios,
Versos,
Ni amo
A los que reclamar justicia.

Y en alguien o en algo
En lo que se pueda creer
Después de caer
En el mundo que nos prometieron.

Que bonito se veía el planeta
Después de misa de doce.
Con regalices en una mano
Y paga extra los domingos
En la otra.

Eso es lo que nos han seguido
Vendiendo de mayores.

Comulgamos con más mentiras 
De las que podemos soportar a diario. 

Y con limosnas 
Que nos dan a fin de mes
Mientras no protestemos demasiado. 


Entre tanto, 
Todas las palabras que surjen,
Se arrastran por aquí
Recordando nuestros pecados
Antes de morir
En este naufragio de vida.

Dignidad, libertad y muerte
Vienen a ser las últimas
De una generación perdida
Por estudiar lo que no debía.

Por darse cuenta de los errores,
Alzar la voz,
Y callársela a palos.

Alcoholizamos nuestros sueños por ello.

Pagamos el precio de la credulidad
Entre poesía,
Los que menos,
Y / o conformismos generacionales
Camino del cementerio.

De fondo, 
Comienza el réquiem
Por nuestra vida:

This is The End,
My only friend
The End.

(Y habrá quien se sienta orgulloso de esta época).

martes, 19 de agosto de 2014

Apología del mal tiempo

Hay ahí fuera,
Hoy,
Todo un ejército de nubes negras
Dispuesto a mearos encima,
Optimistas hijos de puta.

A los coleccionistas de frases tercermundistas,
De escritores que dejaron de serlo
Por ver sus almas en las estanterías de los centros comerciales.

(Como si escribir fuera el resultado de una Olimpiada)

A los orondos, rechonchos y rebosantes
De paz en sus pollas y en sus versos,
A los de hipócritas finales felices,
A los que crean que sus mujeres nunca se la han pegado
Y, en definitiva,
A los bien pensantes nacionales y extranjeros.

(Puesto que yo no distingo el color del papel higiénico)

Sí.

A todos y cada uno de vosotros.

De mi parte.

De parte de todos los que estamos abajo,
Con la soga al cuello
Y la botella medio vacía.

Rezando, rabiando,
Prostituyendo nuestros sueños
A cambio de una combinación ganadora.

La que nos habéis robado
En forma de nóminas miserables
Aprisionando nuestra alegría
En luminosos campos de concentración.

Hay,hoy, todo un ejército de demonios
Dispuesto a abalanzarse sobre todos vosotros.

Y lo harán cuando menos lo esperéis.

Traspasarán vuestras ropas y vuestros flamantes cuerpos
Y se os colarán tan dentro
Que por mucho que gritéis, os revolquéis y os desnudéis,
No podréis arrancároslos.

No.

Comenzará con un susurro
Y, poco a poco, irá in crescendo
Hasta llegar a un grito.

Será el del noventa y nueve por ciento del planeta,
condenado por vuestra opulencia.

Las familias que desahuciasteis,
Los moribundos que quedan en las salas de espera,
Los inmigrantes ahogados,
Los emigrantes desesperados
Y, en definitiva,
De los que como hoy,
Con sus negros panoramas,
Se imaginen al borde de la locura
En una habitación de motel
Con un vaso de whisky
y una última nota que diga:

"Dios, ya que me arrebataste la esperanza
Hoy, despídete de una de tus criaturas".

El sol saldrá mañana para vosotros,
No hay duda.

Pero no será lo mismo.

No será el mismo.

Habrá perdido mucha parte de su brillo.